Universitat de València > Licenciatura de medicina > Textos de José L. Fresquet

4. La primera medicina moderna: siglos XVII-XVIII


4.2. La anatomía macroscópica, comparada y microscópica

Durante este periodo se completó el programa vesaliano y se desarrolló la ilustración anatómica realista.

Los huesos se estudiaron no como una estructura estática sino que se hizo lo que se conoce como "osteología fresca". Se estudiaron los cartílagos, los ligamentos y su inserción en los huesos, y la vascularización e inervación ósea.

El aparato digestivo recibió una atención especial. Muchos de los que contribuyeron en esta empresa han dejado sus nombres a estructuras del mismo, como Wirsung, Peyer, Brunner, Glisson, etc. Lo mismo sucedió con la investigación del aparato genitourinario: Bellini, Graaf, Bartholin, etc.

El inglés Thomas Willis y el francés Raymnod Vieussens iniciaron la neuroanatomía moderna. El primero describió la anastomosis circular formada por la carótida interna, las arterias cerebrales anterior y posterior y las comunicaciones posteriores (polígono de Willis). El segundo aportó la técnica de hacer secciones transversales, longitudinales y frontales, que aportó el estudio plano a plano la disposición de las partes encefálicas.

También se profundizó en el estudio de las glándulas y de los vasos sanguíneos.

A lo largo del siglo XVIII prosiguieron los estudios macroscópicos hasta que, prácticamente, se completó el conocimiento de la anatomía del cuerpo humano. Los escenarios fundamentales de tal actividad fueron Leiden, Bolonia, y el Jardin du Roy en París, entre otros. Los nombres: Morgagni, Alexander Monro, Felix Vicq d'Azyr, Antoine Petis, etc.

El comienzo del estudio de la anatomía comparada
El primer programa de estudio de anatomía comparada fue Zootomia Democritaea (1645) de Marco Aurelio Severino, profesor de Nápoles. En la segunda mitad del siglo XVII se estudiaba ya en muchas de las nuevas instituciones. A lo largo del siglo XVIII fueron sentándose las bases de lo que en el siglo XIX significaría la definitiva constitución de la anatomía comparada.

Uno de los personajes más conocidos que se dedicó al estudio de la anatomía comparada fue John Hunter. Más conocido por sus aportaciones en el terreno de la cirugía, llegó a tener un museo en el que se dedicó a la indagación sistemática de todas las formas vivientes y de sus funciones. Llegó a publicar una serie de trabajos sobre la anatomía de los peces, reptiles, aves, cetáceos, etc.

4.2.1. La anatomía microscópica
Durante el siglo XVII se ideó un nuevo instrumento que amplió de forma extraordinaria la capacidad de observación: el microscopio. En ese momento había en toda Europa artesanos que se dedicaban a fabricar lentes. Varios tuvieron la idea de combinarlas.

La primera figura que hizo observaciones biológicas con este instrumento fue Galileo. En 1652 apareció el primer trabajo que recogía observaciones microscópicas. Una de las líneas que se desarrolló fue el estudio de seres diminutos. Otra fue la investigación de la materia viva, los elementos que la componen y su disposición. El fundador de esta investigación de texturas fue Marcelo Malpighi (1628-1694), que fue profesor de la Universidad de Bolonia gran parte de su vida. En 1661 publicó la obra De pulmonibus (Sobre los pulmones), donde describe el descubrimiento de los vasos capilares y que el pulmón estaba formado por multitud de bolsitas o saquitos (alveolos). Después aparecieron otros trabajos sobre el estudio microscópico de la piel, la lengua, las glándulas y la sangre. Sus discípulos siguieron la labor emprendida por Malpighi.

Debemos mencionar en este campo a Antony van Leeuwenhoek. Era comerciante sin formación científica, pero fue uno de los mejores fabricantes de microscopios. Algunos le permitieron ver objetos amplificados trescientas veces. Observó personalmente elementos procedentes de los tres reinos. Respecto al cuerpo humano describió la forma y tamaño de los hematíes, la estructura de la pared vascular de los vasos del corazón, la de los dientes, la de la médula espinal y la de la sustancia blanca.

Microscopio
Microscopio de Leeuwenhoek

 

También podemos citar al valenciano Crisóstomo Martínez. No tuvo una formación científica regular; era grabador. Dedicó los últimos años de su vida a preparar un atlas anatómico que se conserva en el Ayuntamiento de Valencia. Sus contribuciones más importantes estuvieron relacionadas con la descripción de la textura de los huesos y de forma especial la de la médula ósea.

Microscopio Crisóstomo Martínez
Reproducción del microscopio que usó Crisóstomo Martínez

Lámina del atlas de Crisóstomo Martínez
Grabado del libro de Crisóstomo Martínez

Con los microscopistas del siglo XVII se consolidó la primera teoría estequiológica moderna: la fibra se consideraba como la unidad elemental de la estructura de los seres vivos. Esta doctrina fue uno de los fundamentos de los saberes biológicos a lo largo del siglo XVIII. Las fibras fueron consideradas también como elementos fisiológicos y patológicos. Este desarrollo extraordinario sufrió una parada por el grave obstáculo que suponía la aberración cromática de las lentes utilizadas.

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