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TERMOCAUTERIO DE PAQUELIN

Termocauterio de Paquelin

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Termocauterio de Paquelin

TIPO
Termoterapia o pirotecnia quirúrgica

ESPECIALIDAD
Cirugía

ÉPOCA
Finales del siglo XIX - principios del XX

ORIGEN Y PROCEDENCIA
Londres. Adquirido en Reino Unido

MEDIDAS
Caja: 16,5 x 11,5 12,5 cm

MATERIALES
Madera, Metal, platino, vidrio, papel, mecha, material cerámico, baquelita (?)

FABRICANTE
Down Bros., LTD., Surgical Instrument Makers, 21 & 23 St. Thomas Street, London (Opposite Guy's Hospital)

"Se compone de un recipiente o frasco de cristal A, que contiene cierta cantidad de líquido hidro-carbonado como el petróleo, el alcohol rectificado, la benzina, etc. Este frasco se encuentra en comunicación, por medio de un tubo metálico que se bifurca después de haber atravesado el tapón de caucho, con un juego de peras de Richardson B por una parte, y por otra con lo más importante del aparato, o sea, con la pieza que sirve para cauterizar. La ciatad pieza está constituida por un mango de madera C, atravesado en toda su longitud por un tubo que comunica con el frasco, y a cuyo extremo se atornilla el instrumento de platino D, es decir, el verdadero cauterio. En el grabado, dicho instrumento tiene forma de cuchillete, pero esta forma es variable y puede acomodarse a diversas necesidades terapéuticas, siendo, en vez de un cuchillo, un botón de diferente tamaño, como puede verse en la caja o estuche F, que enciuerra todo el aparato cuando está desarmado....

La pieza de platino que sirve de cauterio, sea cuchillo o botón, no es macizo, sino hueca, constituyendo una especie de cámara que está comunicada con el tubo que atraviesa el mango C, y por consiguiente, con el frasco A. En el interior de esta cámara de platino hay arrollados algunos alambres del mismo metal con el objeto de multiplicar la superficie de platino que se ha de poner en contacto con los vapores hidro-carbonados.

Para hacer funcionar el aparato montado de la manera que se ve bien en la figura 20, se calienta un poco el platino en la llama de una lámpara de alcohol y se insufla aire por medio de las peras de caucho; este aire atraviesa el frasco A, arrastra los vapores hidro-carbonados hasta la pieza de platino, que puede tener variadas formas, y la cual se enrojece instantáneamente: se apaga entonces la lámpara, y el aparato está en disposición de usarse.

El termo-cauterio tiene las ventajas siguientes: 1º, es de una aplicación fácil y cómoda y no se necesitan con él ayudantes, ni hornillos; 2º, no se apaga en contacto con los tejidos y humores, porque lleva almacenado el combustible en un sencillo frasco que forma parte del aparato y la incandescencia se mantiene mientras haya líquido en dicho frasco y se insufle aire (200 grs. de benzina sirven para un trabajo de cuatro o cinco horas); 3º, la cauterización puede ser, por la causa anterior, larga y detenida; 4º, es muy poco sensible al calórico radiante y la cauterización se limita fácilmente; 5º, el grado de calor se mide por el color del platino, y este es más o menos intenso, según la cantidad de aire que se insufla; y 6º, no asusta apenas al enfermo".

Amalio Gimeno Cabañas, Tratado elemental de terapéutica, materia médica y arte de recetar. 2 vols, Valencia, Librería de Pascual Aguilar, 1877-1880. Vol.1, pp. 433-438

Quizás en Valencia fue introducido por Amalio Gimeno, ya que publicó dos artículos sobre el mismo en La Crónica Médica.

Fuentes materiales e iconográficas de la Historia de la medicina