Joseph Erlanger (1874-1965)
Tal día como hoy, 5 de enero, pero de 1874, nació en San Francisco, California, Joseph Erlanger. Estudió química en la Universidad de California, estudios que complementó con la carrera de medicina en la Johns Hopkins University donde obtuvo el grado en 1899.
Realizó prácticas en el Hospital Johns Hopkins; más tarde fue ayudante, asociado y profesor asociado en el Departamento de Fisiología de esta Universidad hasta que, en 1906, fue nombrado primer profesor o catedrático de fisiología de la entonces recien fundada Escuela de Medicina de la Universidad de Wisconsin. Allí tuvo como discípulo a H.S. Gasser.
En 1910 llegó a ser catedrático de fisiología en la reorganizada Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, San Luis, donde permaneció hasta su jubilación en 1946. Después fue profesor emérito.
Estudió los principios del esfigmomanómetro y diseñó uno con el que estudió la influencia de la presión del pulso en las secreciones renales y la albuminuria ortostática. También ideó una especie de brazalete o pinza con el que bloqueaba de forma reversible el plexo auriculo-ventricular del corazón de los mamíferos, lo que le permitió estudiar las propiedades de este plexo. Investigó el metabolismo de los perros con los intestinos acortados, el shock traumático, y el mecanismo de producción del sonido en las arterias.
Con su discípulo Herbert Spencer Gasser, que fue a trabajar con él, comenzó a investigar los fenómenos eléctricos del sistema nervioso. Basándose en trabajos anteriores construyeron el oscilógrafo de rayos catódicos, un aparato con el que podían amplificar los potenciales eléctricos de los nervios, y con el que pudieron descubrir que este potencial estaba formado por ondas que se desplazaban con velocidades diferentes a lo largo de las fibras nerviosas. La velocidad de conducción del estímulo varía según el diámetro de la fibra, y en función de esa velocidad, pudieron establecer una clasificación de las fibras: A (fibras motoras y parte de las sensitivas), B (fibras sensitivas viscerales) y C (fibras amielíticas). Observaron que la velocidad de transmisión de los impulsos a través de las fibras nerviosas era directamente proporcional a su diámetro, y que los tres tipos de fibras nerviosas que identificaron tenían comportamientos distintos. También comprobaron que las respuestas o reacciones se rigen por la ley del todo o nada.
Por estos trabajos recibieron el Premio Nobel de medicina y fisiología en 1944. Murió el 5 de diciembre de 1965.
Sus papeles se conservan en la Medical Library, de la Washington University.






