Walter Rudolf Hess (1881-1973) y el conocimiento de las funciones del hipotálamo
Tal día como hoy, pero de 1973, murió Walter Rudolf Hess. Compartió el Premio Nobel de medicina y fisiología de 1949 con el neurólogo portugués Egas Moniz.
Hess nació el 17 de marzo de 1881 en Frauenfeld, Suiza. Estudió medicina en Lausana, Berna, Berlín y Kiel. Se graduó en la Universidad de Zurich en 1905. Obtuvo el doctorado en un año más tarde. Aunque su intención era dedicarse a la fisiología, diversas razones le llevaron a aprender oftalmología y cirugía oftalmológica en Münsterlingen y Zurich. En 1908 se dedicó a ejercer la cirugía de los ojos, lo que le reportó una holgada posición.
Sin embargo, en 1912 tomó la decisión de ingresar en el Instituto de Fisiología de la Universidad de Zurich. Se formó con Gaule, discípulo de Ludwig, y también con Verworn en la ciudad de Bonn. En el año 1917 fue nombrado director del mencionado Instituto que llevaba asociadas obligaciones docentes. Durante esta etapa investigó la viscosidad de la sangre y el estrabismo.
Vino la Primera Guerra mundial y después Hess marchó a Inglaterra donde se relacionó con Sherrington, Hopkins y Dale, entre otros, y de quienes aprendió mucho sobre el sistema nervioso. Su principal objetivo era el estudio de la hemodinámica en relación con la respiración. Más tarde estudió el control central de las funciones orgánicas a través del sistema nervioso vegetativo. Situaba finos electrodos de escaso diámetro en áreas cerebrales específicas provocando la estimulación o la destrucción muy localizadas. Pudo conocer así las funciones del hipotálamo, la naturaleza de su intervención directora en la actividad general del cuerpo.
Una de las obras fundamentales de Hess es Diencephalon, Autonomic and Extrapyramidal Functions (New York, Grune & Stratton, 1954) y Die funktionelle Organisation des vegetativen Nervensystems (Basel, Benno Schwabe & Co. Verlag, 1948). En esta línea se situaron también las aportaciones de los ingleses Walter Holbrook Gaskell y John Newport Langley. Sus procedimientos se utilizaron posteriormente en el estudio de la acción de determinadas sustancias sobre la psique y las funciones cerebrales.
Las aplicaciones clínicas de los hallazgos de Hess fueron casi inmediatas, ya que empezó a conocerse la acción reguladora del hipotálamo en las funciones viscerales y las alteraciones correspondientes. Pudieron planificarse asimismo procedimientos quirúrgicos encaminados a solucionar determinadas alteraciones.
Permaneció al frente del Insituto hasta 1951. Después fue nombrado profesor emérito y trabajó en un pequeño despacho y laboratorio del Departamento de Anatomía. En 1962 publicó su última obra científica Psychologie in biologischer Sicht (La biología de la mente) (Stuttgart, Thieme). Permaneció en Zurich hastaese mismo año, cuando se jubiló definitivamente. Después marchó a la ciudad de Ascona donde falleció, como hemos dicho, el 12 de agosto de 1973. Dejó una pléyade de discípulos que siguieron su ejemplo y las líneas de investigación por él iniciadas.






November 29th, 2006 at 8:10 am
[…] Tal día como hoy, pero de 1874, nació en Avança, Portugal, Antonio Caetano De Egas Moniz, que recibió el Premio Nobel de medicina en 1949 con el fisólogo suizo Walter Rudolf Hess (1881-1973), por su descubrimiento del valor terapéutico de la leucotomía prefrontal en el tratamiento de ciertas psicosis. Sus padres fueron Fernando de Pina Rezende Abreu y Maria do Rosário de Almeida e Sousa, pertenecientes a familias de la aristocracia rural. Realizó los estudios secundarios en el Colegio de S. Fiel, de los jesuitas. Estudió en la Universidad de Coimbra, en cuya Facultad de Medicina fue nombrado profesor en 1902. En 1911 fue propuesto para ocupar la cátedra de neurología, en la Universidad de Lisboa. Con Almeida Lima desarrolló la técnica de la angiografía y obtuvo el primer arteriograma humano. En 1927 publicó su trabajo “L’encephalographie artérielle, son importance dans la localisation des tumeurs cérébrales”, en la Revue neurologique (2: 72-90). En 1931apareció una extensa exposición sobre el uso de esta técnica para el diagnóstico de tumores endocraneales. Ofreció así un diagnóstico más preciso de los tumores cerebrales, no sólo en lo que se refiere a su localización, sino también en lo relativo a la especie neoplásica. En lo que atañe a la leucotomía, Moniz señala las etapas que precedieron a este hallazgo. Primero su atención se centró en el conocimiento de los centros rectores de la actividad biológica normal o alterada. Su conclusión inical fue atribuir a las sinapsis neuronales un papel decisivo en el desenvolvimiento de las funciones psíquicas, achacando las perturbaciones que éstas pueden experimentar a alteraciones previas en tales estructuras nerviosas. Para el estudio del lóbulo frontal Moniz se apoyó en las experiencias clásicas de Bechterew y Luzaro, de Fulton y Jacobsen, según las cuales la extirpación bilateral de las áreas prefontales motivaban un cambio en el comportamiento del animal objeto de la experimentación. La clínica, con casos de extirpación impuestos por el tratamiento quirúrgico de formaciones tumorales, ratificó los resultados. Moniz aplicó estas pruebas exprimentales y clínicas para tratar ciertos transtornos psíquicos en colaboración con Almeida Lima. Para provocar la alteración sináptica en las áreas prefrontales empleó primero inyecciones de alcohol en la sustancia blanca del lóbulo prefrontal (noviembre de 1935). El 27 de diciembre del mismo año realizó la primera leucotomía. Los resultados favorables animaron a Moniz a seguir perfeccionando la técnica. En 1937 publicó en París sobre el tema, Tentatives opératoires dans le traitement des certaines psychoses. Se le considera uno de los creadores de la psicocirugía. Posteriormente, su procedimiento ha sufrido modificaciones en manos de otros neurocirujanos, como es el caso de los norteamericanos Walter Freeman y James Watts (leucotomía frontal, frente a la prefrontal de Moniz). Moniz también se dedicó a la política. Fue embajador en Madrid en 1917; diputado en varias legislaturas (1903-1917); ministro de asuntos exteriores durante 1917 y 1918 y, por este cargo, presidente de la Delegación de Portugal en la Conferencia de la Paz de París, de 1918. […]