Pedro Tamarit Olmos (1879-1936)

 

Pedro Tamarit Olmos nació en Valencia, en la calle En Sanz número 9, el 9 de  julio de 1879 (1). Su padre era tintorero (2). Tras realizar los estudios primarios ingresó en el Instituto de Valencia, donde obtuvo el grado de bachiller el 6 de julio de 1895.

Estudió medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia. Durante este periodo fue alumno interno en las clínicas de Pediatría con Ramón Gómez Ferrer y en la de Obstetricia y Ginecología con Enrique López Sancho y José María Machi. También fue ayudante privado de López Sancho. Obtuvo el grado de licenciado en junio de 1902 y se le concedió el Premio extraordinario en septiembre del mismo año (3).

Pedro Tamarit Olmos

Marchó después a Madrid para estudiar los cursos de doctorado, grado que obtuvo con la nota de sobresaliente en marzo de 1904 con la tesis Concepto patogénico y clínico de las infecciones puerperales. Ese mismo año aprobó la oposición a una plaza de médico numerario de la Beneficencia municipal de Madrid. Prestó sus servicios en la Casa de Socorro del distrito Palacio del 29 de julio de 1904 al 25 de abril de 1905. Después pasó a ejercer de médico de guardia del Distrito Centro entre el 25 de abril de 1905 a marzo de 1911. Fue uno de los que tuvo que asistir a los heridos del atentado a la pareja Real, Alfonso XIII y Victoria Eugenia, y cortejo nupcial, en la calle Mayor de Madrid el día 31 de mayo de 1906, donde hubo 28 víctimas mortales. Por este motivo Alfonso XIII le concedió la Cruz de 1ª clase del mérito militar con distintivo blanco. En 1906 también obtuvo por oposición la plaza de médico habilitado de aguas mineromedicinales. Desempeñó el cargo en el Balneario de Busot (Alicante). Allí conoció a la que sería su mujer, Clotilde Domus, primera actriz de la Compañía del Teatro Lara de Madrid (4). Según otras fuentes fue médico director del Balneario de Siete Aguas y médico auxiliar del balneario de Panticosa durante varias temporadas (5).

Se presentó a las oposiciones de catedrático de Clínica quirúrgica de las Universidades de Salamanca y Granada, que no ganó. En marzo de 1911 obtuvo la plaza de catedrático de Anatomía topográfica y Operaciones de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla. Durante cinco años fue secretario de la Facultad. También fue subdelegado de Medicina del tercer distrito de Sevilla. Fue uno de los fundadores de la revista Andalucía Médica. Tras casi una década regresó por concurso de traslado a Valencia en 1919 como catedrático de Patología quirúrgica (6).

 

Monumento a los fallecidos en el atentado a Alfonso XIII y Victoria Eugenia

Monumento a los fallecidos en el atentado al cortejo nupcial Alfonso XIII y Victoria Eugenia en la calle Mayor de Madrid. En la placa se lee: "En memoria de las víctimas del atentado contra SS MM D. Alfonso XIII y Dña. Victoria Eugenia el 31 de mayo de 1906"

 

El nefasto hábito de nuestro país de poner en marcha nuevos planes de estudio sin los recursos necesarios no es nada nuevo. En agosto de 1929, con el objeto de acoplar el personal docente a los planes previstos en el decreto ley de 19 de mayo, una R.O. solicitaba a las universidades un informe sobre las asignaturas y profesores. La Facultad de Medicina de Valencia pidió acumulación de cátedras y el escrito trascendió a los estudiantes. Entre éstas figuraba la cátedra de Terapéutica quirúrgica que se asignaba a la de Patología quirúrgica, amortizando así un profesor. En otras materias sucedía lo mismo y tampoco era la primera vez que se daba esta circustancia. El tema produjo fricciones entre los estudiantes y los profesores y entre los propios claustrales. En una carta los estudiantes señalaban:

"No comprendemos las desventajas que depararía a la enseñanza y a nosotros, la venida de nuevos catedráticos, que al aumentar el personal docente, a más de facilitar la labor científica aminorarían el trabajo abrumador de los que hayan de encargarse provisionalmente de las cátedras de patología médica y terapéutica quirúrgica. Estamos hartos, saturados, ahítos de oír una y mil veces el cariño que todos los profesores nos tienen…" (7).

Juan Peset Aleixandre (1886-1941) era contrario a la acumulación de cátedras mientras existiera la posibilidad de que hubiera profesores dedicados en exclusiva a ellas. Esta idea, que apoyaban otros claustrales, entró en colisión con la del decano Rodríguez Fornos (1883-1951) y otros docentes (8). El asunto se prolongó algunos cursos y en 1932, una orden del 18 de octubre, transmitía a la Facultad el dictamen del Consejo nacional de cultura sobre las acumulaciones. Terapéutica quirúrgica quedaba acumulada a la Clínica quirúrgica de Pedro Tamarit. Este es sólo uno de los conflictos que hubo en la Facultad y en la Universidad, que fueron frecuentes durante el periodo de 1919 a 1939.

En 1925 se jubiló Modesto Cogollos Galán (1856-1939) el otro catedrático de Patología quirúrgica de Valencia. Le sustituyó en 1926 José Segovia Caballero (1897-1929), que murió en 1929, y a éste le siguió Francisco Martín Lagos (1897-1972) (9).

Pedro Tamarit permaneció en su cargo de catedrático hasta su temprano fallecimiento en agosto de 1936, coincidiendo con el inicio de la guerra civil.

 

En la Real Academia de Medicina de Valencia

El 27 de mayo de 1928 Pedro Tamarit leyó su discurso de ingreso a la Real Academia de Medicina de Valencia, cuyo título era Los abcesos subfrénicos. El presidente era entonces Vicente Navarro Gil (1859-1939) (10). Le contestó Enrique López Sancho (1868-1958). Más tarde, en 1934, fue él el que contestó el discurso de ingreso de otro cirujano, Francisco Martín Lagos.

En el Instituto Médico Valenciano

Pedro Tamarit Olmos fue elegido presidente del Instituto Médico Valenciano en 1923 tras la dimisión de Juan Peset Aleixandre por enfermedad. Ocupó el cargo hasta 1929 en que fue sustituido por Miguel Martí Pastor (1876-1952). Su presidencia impulsó la labor científica del Instituto. Desde 1920 la corporación formaba parte de la Unión Sanitaria Valenciana donde se integraban también los colegios de los odontólogos, médicos, farmacéuticos y matronas. La defensa de los intereses profesionales quedaba, pues, en manos de estos y el Instituto se centró en el desarrollo de la labor científica que incluía, además, el mantenimiento de una biblioteca. Tamarit facilitó en 1925 un cambio del reglamento que reforzaba las secciones, que crecieron en número hasta la guerra civil y se comportaron como antecesoras de las sociedades científicas. Tenían vida propia a través de sesiones monográficas y su actividad se completaba con actos y conferencias generales de todo el Instituto. Durante este periodo desfilaron por Valencia médicos de extraordinario prestigio tanto españoles como extranjeros. Los presidentes de cada sección formaban parte como vocales de la Junta directiva y se elegían cada dos años (11).

Tamarit respetó el Certamen anual de premios y se mantuvo también el Boletín del Instituto Médico Valenciano que formaba parte del Boletín de la Unión Sanitaria Valenciana. En esta etapa el Boletín no tenía nada que ver con el de la primera época en contenido y edición. Se trataba más bien de unas hojas informativas que en ocasiones incluían una selección de conferencias transcritas por completo o resúmenes de las mismas. Se daba también noticia de la convocatoria de los premios de cada año.

El periodo de la presidencia de Tamarit en el Instituto Médico Valenciano coincide con la dictadura de Primo de Rivera. El levantamiento militar se produjo el 13 de septiembre de 1923 ante la indiferencia y pasividad de la población. Tras una primera etapa el directorio militar dejó paso en 1925 a un gobierno civil que impulsó reformas administrativas y sociales. A partir de 1928 fue perdiendo apoyos hasta que en enero de 1930 Primo de Rivera dimitió. Sin embargo, se produjo una cierta modernización del país: creció la industria a un ritmo superior al 5 por cien anual, se extendió la electrificación, se creó la Compañía Telefónica Nacional de España (CTNE), mejoraron las infraestructuras, se ampliaron las redes viales y ferroviarias, se crearon las confederaciones hidrográficas, etc. Los obreros sintieron mayor seguridad y bienestar gracias al crecimiento del empleo, al mantenimiento de los precios y a un aumento de las medidas de protección social incluso con leyes algo paternalistas. Los conflictos, no obstante, no faltaron. Entre estos los que tuvieron lugar en las universidades (12). El número de estudiantes matriculados creció de 20.000 en 1922 a 60.000 en 1926. Se creó también la Federación Universitaria Escolar (FUE) para contrarrestar la hegemonía de las asociaciones católicas. Estos problemas tuvieron también sus repercusiones en la Universidad de Valencia y en la Facultad de Medicina, como antes hemos señalado.

La dictadura de Primo de Rivera apenas quedó reflejada en la labor del Instituto Médico Valenciano que, por entonces, se concentró en el desarrollo de la actividad científica.

De Tamarit apenas hemos encontrado obra escrita. Canalizó sus esfuerzos en la enseñanza y en el ejercicio de la cirugía. Gomar Guarner (13), que le conoció y llegó a ser tratado como enfermo por él cuando era niño, asegura que fue un cirujano concienzudo y brillante. Con su mujer Clotilde Domus tuvo tres hijas y un hijo.

Tamarit ganó el premio Federico Rubio en el Certamen Nacional de la Academia Médico-quirúrgica del Ateneo de Valencia, con su trabajo Estado actual de nuestros conocimientos sobre la angina de pecho.  También colaboró en las revistas Andalucía Médica, Revista Sevillana de Ciencias Médicas, y las valencianas La Crónica Médica y La Medicina Valenciana. De la primera fue fundador y redactor y de la segunda, redactor. Fue vicepresidente del Colegio de Médicos de Valencia y perteneció a una incipiente Sociedad de Cirugía de Valencia al comenzar la década de los treinta.

Tamarit Olmos falleció en Valencia el 16 de agosto de 1936 a la temprana edad de 57 años. La ciudad de Valencia le dedicó una plaza que lleva su nombre y que se sitúa en la parte posterior de la actual Facultad de Medicina y Odontología.

José L. Fresquet. Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia (Universidad de Valencia-CSIC). Septiembre, 2013.

Bibliografía

—Ben-Ami, S. El cirujano de hierro. La dictadura de Primo de Rivera (1923-1930). Barcelona, RBA, 2012.

—Bernecker, W.L. España entre la tradición y modernidad. 2ª ed., Madrid, Siglo XXI, 2009.

—Bosch Marín, J. Discurso del Dr…., en representación de la Real Academia de Nacional de Medicina. Anales de la Real Academia Nacional de Medicina, 1971; 88: 465 y ss.

—Campos Fillol, R. Crónica de la Facultad de Medicina de Valencia (de 1866 a 1946). Valencia, Real Academia de Medicina de Valencia-Tipografía Moderna, 1955.

—Casanova, J.; Gil Andrés, C. Breve historia de España en el siglo XX. Barcelona, Ariel, 2012.

—El ingreso de nuestro Presidente en la Real Academia de Medicina. Solemne recepción del Dr. D. Pedro Tamarit. Boletín del Instituto Médico Valenciano, 1928; 9(84): 41-42.

—Gomar Guarner, F. Discursos leídos ante la Real Academia de Medicina de Valencia / en la recepción del Académico electo Francisco Gomar Guarner el dia 6 de mayo de 1966, y contestación por...Juan José Barcia Goyanes. Valencia, Impr. José Cantos Calabuig, 1966.

—Mancebo, M.F. La Universidad de Valencia de la Monarquía a la República (1919-1939). Valencia, Instituto Juan Gil Albert-Universitat de València, 1994.

—Martín Lagos, F.; Tamarit Olmos, P. Problemas que plantea la raquianestesia: discurso de ingreso del doctor Francisco Martín Lagos, contestación del Académico numerario Pedro Tamarit Olmos. Valencia, Imprenta La Semana Gráfica, 1934.

—Villares, R.; Moreno Luzón, J. Restauración y Dictadura. Fontana, J.; Villares, R. (dirs), Historia de España. Volumen VII. Madrid, Crítica-Marcial Pons, 2009, pp. 497-554.

Notas

(1) Archivo Histórico de la Universitat de València. Expediente personal
(2) Mancebo, M.F. (1994), p. 220. Gomar Guarner, F. (1966), p. 8
(3) Archivo Histórico de la Universitat de València. Expediente personal. Véase también, El Dr. D. Pedro Tamarit... (1920), p. 249-251.
(4) Gomar Guarner, F. (1966), p. 8
(5) El Dr. D. Pedro Tamarit... (1920), p. 249-251.
(6) Archivo Histórico de la Universitat de València. Expediente personal . Véase también Campos Fillol, R. (1955), p. 41
(7) Mancebo, M.F. (1994), p. 216
(8) Mancebo, M.F. (1994), p. 214-217
(9) Campos Fillol, R. (1955), pp. 47-52
(10) El Ingreso de nuestro Presidente en la Real Academia de Medicina.. (1928)
(11) Véase el Boletín del Instituto Médico Valenciano de los años 1923 a 1928 así como las Actas correspondientes
(12) Véase Casanova, J.; Gil Andrés, C. (2012), pp. 72-79. Bernecker, W.L. (2009), pp.226-241, y Ben-Ami, S. (2012), pp. 222-272
(13) Gomar Guarner, F. (1966), pp. 8-9