Universitat de València > Licenciatura de medicina > Textos de José L. Fresquet

1.5.La medicina en la Antigüedad clásica


1.5. Desarrollo y diversificación de la medicina helenística en el seno del Imperio Romano

El primer médico griego importante fue Asclepíades de Bitinia. Se opuso a los planteamientos de los empíricos y también de los humoralistas. Sus ideas estaban influidas por el escepticismo, por el físico Estratón y por la filosofía de Epicuro. Contrario a la teoría de los humores, pensaba que el cuerpo se componía de partículas desconectadas, o átomos, separados por poros. La enfermedad, para él, estaba causada por la restricción del movimiento ordenado de los átomos o bien por el bloqueo de los poros. El tratamiento que propuso se basaba en el ejercicio, los baños y las modificaciones en la dieta. Contrario a la idea de la fuerza curativa de la naturaleza, se opuso a las sangrías y al uso de fármacos, sobre todo de tipo purgante. Esta teoría se revitalizó en varias ocasiones y de distintas formas hasta finales del siglo XVIII.

1.5.1. Los metódicos
De las ideas de Asclepíades procede una escuela médica fundada por Temisón de Laodicea (segunda mitad del siglo I aC). Impregnado del pragmatismo romano, redujo los saberes de Asclepíades a un método (los metódicos). Prescindió de los átomos y se limitó al estado de tensión o relajación de las paredes de los poros o canales por donde fluían los humores. Rechazó la necesidad del saber anatómico y basó el diagnóstico en la observación clínica. Para ellos las enfermedades se producían por la tensión de las paredes, por la relajación o bien por una mezcla de ambas. La terapéutica estaba dirigida a contraer o relajar (fármacos constrictores y fármacos dilatadores) teniendo en cuenta las características de cada paciente.

1.5.2. Escuela neumática
Fundada por Ateneo de Atalea, contemporáneo de Asclepíades. Discípulo en Roma de Posidonio de Apamea. Concedieron mucha importancia al pneuma, entendido de acuerdo con las subdivisiones del mismo propuestas por Posidonio. Para ellos había un paralelismo constante entre el macro y microcosmos regido por la "simpatía" o mutua interdependencia de todos los fenómenos. El corazón era para ellos la sede central del pneuma y del calor innato (el equivalente al sol en el microcosmos). Sus obras no se conservaron.

Consideraron la enfermedad como un transtorno de la crasis o mezcla de las cuatro cualidades fundamentales que conducen, a la vez, a una alteración del pneuma. Elaboraron una patología general con una conceptualización que fue asumida por Galeno. Clasificaron las causas con arreglo a los principios estoicos: externas, internas e inmediatas. Distinguieron entre la disposición (diathesis), los transtornos de la crasis (nosos) y la alteración de las funciones (pathos). En semiología concedieron mucha importancia al pulso, como manifestación del estado del pneuma. Utilizaron los tratados hipocráticos como modelo de observación de los síntomas.

1.5.3. Los eclécticos
Los neumáticos derivaron durante el s I dC en eclecticismo. El principal representante fue Areteo de Capadocia, contemporáneo de Nerón. Pasó a primer plano la clínica y volvió a la tradición hipocrática. Hizo espléndidas descripciones de los «cuadros clínicos» de las enfermedades entonces conocidas y tratadas con mayor frecuencia, como la epilepsia, la migraña, la lepra, la angina diftérica, el tétanos, etc. Distinguió formas diversas de parálisis, asociadas o no a transtornos de la sensibilidad; llamó la atención en las toses hemoptoicas como síntoma característico de la tisis; supo diferenciar entre las pleuritis y la neumonía, etc. Su obra se consideró tan importante que en el Renacimiento se editaron los cuatro primeros libros de su obra: De causis et signis acutorum et diuturnorum morborum.

Otro representante de esta escuela fue Rufo de Éfeso, que vivió a finales del siglo I y comienzos del II. Entre las obras que de él nos han llegado figuran: Preguntas del médico (a los enfermos), Sobre la denominación de las partes del cuerpo humano, y algunos tratados sobre enfermedades renales y vesiculares. En cuanto a la anatomía no la practicó; confiesa que se ciñó a transmitir la tradición del pasado. Sus escritos de tipo higiénico y farmacológico se han perdido.

El eclecticismo también impregnó a los seguidores de la escuela metódica. Este es el caso de Sorano de Éfeso. Tras formarse en Alejandría ejerció en Roma a finales del siglo I dC. De sus obras sólo se conserva Gynaikeia, que contiene un correcto conocimiento del aparato genital femenino, y Sobre las enfermedades agudas y crónicas. La primera contiene una parte tocoginecológica que aborda con detalle las causas de las distocias y de las técnicas obstétricas para superarlas; otra parte está dedicada a la ginecología; y una última parte que contiene información de tipo obstétrico, del cuidado del recién nacido, y sobre enfermedades infantiles. Esta obra se transmitió hasta el Renacimiento manteniendo su estructura.

Miniaturas. Sorano de Éfeso
Miniatruras de una obra sobre vendajes, de Sorano de Éfeso

El segundo libro contiene descripciones clínicas originales como los de frenitis, manía y melancolía, correspondientes a las enfermedades mentales, que tuvieron vigencia hasta la aparición de la nosología moderna.

Un autor de especial significado fue Dioscórides de Anazarba, médico en el ejército romano de Nerón. Entre otras obras escribió una Materia médica que todavía hoy se sigue publicando, que recoge los remedios farmacológicos que se habían reunido durante a Antigüedad clásica. Estudia más de seiscientas plantas, productos animales y minerales, con buenas descripciones procedentes, en parte, de Teofrasto. También recibió la influencia del compendio de plantas medicinales de Cratevas. El texto de Dioscórides, que contenía imágenes, fue consagrado por Galeno.

Mencionar por último a Aulo Cornelio Celso, el único que escribió en latín. No se sabe ni siquiera si practicó la medicina. Compuso una obra titulada De Medicina, que formaba parte de una especie de enciclopedia de todo el saber. Quizás Celso se limitó a traducir el compendio de algún autor griego o a recopilar diferentes escritos. Es muy interesante porque cubre etapas y huecos que no conocemos por pérdida de las obras.

Celso
Grabado que muestra la imagen de Celso

 

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